La 15ª Muestra de Cine de Lanzarote leva anclas
Del 20 al 30 de noviembre se celebra la Muestra de Cine de Lanzarote, que llega a su 15 edición acompañada de nombres imprescindibles como Radu Jude, Kamal Alfajari e Ignacio Agüero. Hablamos con su director para que nos lo cuente todo. Por Amaia Zufiaur

La Muestra de Cine de Lanzarote inaugura su 15ª edición este 20 de noviembre, y continúa fiel a su vocación de tender puentes entre lo local y lo internacional a través del cine. Pero, como cada año, la celebración ha empezado mucho antes: durante todo el mes de noviembre se ha podido disfrutar en la isla de actividades previas, encuentros y proyecciones de la sección paralela.
«Estos días están yendo de maravilla, cada día hay más gente interesada en este proyecto», asegura su director, Javier Fuentes Feo (Santa Cruz de La Palma, 1976), mientras nos desgrana las claves de esta nueva edición. Entre esas actividades previas destaca Trasfoco, la sección paralela que cada año se articula en torno a un eje temático profundamente vinculado a la isla, como la agricultura, la emigración, las islas, el volcán, el viento, la pesca o la sal; y que conecta, al mismo tiempo, con cuestiones universales. Este año, ese punto de intersección es el agua. En torno a ella se han programado películas que exploran las relaciones entre poder, política y medioambiente, como El pan nuestro de cada día (King Vidor, 1934), Dry Summer (Metin Erksan, 1964), Toula ou le génie des eaux (Moustapha Alassane y Anna Soehring, 1974), o la homónima de la sección, El agua (Elena López Riera, 2022). Trasfoco se completa con mesas de debate, talleres, encuentros con mayores y reuniones con responsables políticos para abordar la gestión del agua en la isla.



La elección de este leitmotiv no es casual. «El agua es uno de los grandes temas de la humanidad, además de ser el elemento que ha marcado la historia social de Lanzarote, es una isla muy seca, con pocas precipitaciones, lo que ha creado una cultura del agua muy importante, con una ingeniería hidráulica muy singular, con maretas, alcogidas, aljibes, sistemas de gavias y nateros, medios muy específicos para el aprovechamiento del agua cuando llueve. El agua ha provocado muchas emigraciones en Canarias y es un problema muy grande hoy en día, muchos pueblos siguen teniendo cortes», explica el director de la Muestra.
Ese diálogo, entre el territorio cercano y el mundo, estructura el festival en su totalidad, y es una seña de identidad de este festival con una sección oficial muy política, un premio honorífico otorgado a instituciones y uno de los rasgos más distintivos del festival: su deliberación pública del jurado. Un gesto de transparencia y compromiso que, para Fuentes Feo, da identidad a la Muestra y la distingue del circuito habitual de festivales. La deliberación pública de la elección del palmarés es una práctica que el director reivindica. «Es una experiencia única, es un tipo de formato que creo que debería ser generalizado en todos los festivales del mundo porque daría mucha tranquilidad y a nivel político daría un ejemplo las decisiones de deliberación abierta». El jurado que podremos ver debatir este año lo forman la crítica, programadora y cineasta argentina Lucía Salas; la profesora y crítica Violeta Kovacsics; y el profesor y poeta Antonio Martín Medina, encarnando, respectivamente, lo internacional, lo nacional y lo local.



El premio honorífico continúa la línea de reconocer figuras esenciales, pero a menudo invisibles del ecosistema cinematográfico. «Nosotros nos hicimos una pregunta: ¿Podría existir el cine si solamente existieran directoras, directores, actrices o actores? Pues no». Por eso, en lugar de premiar personalidades, la Muestra ha rendido homenaje a laboratorios de restauración como L’Immagine Ritrovata, a cartelistas como Margrit y Peter Sickert, o revistas como Cahiers du cinéma. Este año el reconocimiento recae en una institución fundamental: el Eden-Théâtre de la Ciotat, la sala de cine más antigua que permanece activa, un espacio que proyectó películas de los hermanos Lumière y que simboliza «a todas las salas de cine que resisten».




Fuentes Feo definió el año pasado las obras seleccionadas como «películas necesarias», una idea que continúa en esta edición: «Todas las películas se están enfrentando a temas muy importantes».
La programación abarca geografías diversas y miradas muy personales. La chilena Cartas a mis padres muertos, de Ignacio Agüero, «va de revisitar la propia vida desde la vejez, una vida atravesada por muchas cosas que tienen que ver con la historia de su país. Agüero habla de cómo se piensa a sí mismo junto a la historia de su nación».
Con Hasan en Gaza, de Kamal Alfajari, «habla del drama de los tiempos que vive Palestina y, ha sido capaz de pensar en la imagen y en el valor de la imagen y su necesidad para la identidad de un pueblo. Kamal hace películas que encajan con la filosofía de la Muestra» añade, pues Alfajari ya es asiduo de la Muestra, habiendo ganado las ediciones de 2020 y 2024.
Kontinental 25, de Radu Jude, «formalmente parece reducida a una forma básica, pero afronta crudamente lo que significa la responsabilidad moral, en este caso centrándose en una persona que se dedica a desahuciar gente, ahondando en qué significa ser actuar y persona», continúa explicando Fuentes Feo. La conferencia de los pájaros, de Amin Motallebzadeh, «es una película más anómala y menos llamativa por su temática, habla del mundo del fútbol, pero de una forma nunca vista. Parece una reflexión entre espiritual y misteriosa, donde impera el silencio con más ambigüedad y sin explicitar nada». Forenses, de Federico Atehortúa, «habla de los fantasmas políticos, de cómo tantas sociedades, en este caso la Colombiana, adquieren un método de violencia insuperable: la desaparición de las personas. Habla de cómo refundar un país se asienta en tantos desaparecidos».
Por último, la rusa The Shards, de Masha Chernayaretrata, es interroga «qué ocurre con la generación que ahora tiene veintipocos años en una Rusia oprimida por un estado tan autocrático como el de Putin, donde hay una sensación de tristeza profunda, deseos de emigrar y combates callejeros, en esas peleas parece que los jóvenes intentan recuperar su sensación corporal a través de golpearse».


En la Muestra, la atención a la forma cinematográfica es tan importante como el contenido. Fuentes Feo lo resume evocando al uno de los representantes de la Escuela de Frankfurt: «Theodor Adorno decía que la forma es un contenido social sedimentado. Una forma que se diferencia de los hábitos normales y cercanos a las lógicas de consumo es un contenido también. Aquí queremos que los espectadores se vean obligados a pensar qué les cuentan las imágenes y por qué se plantean de una u otra manera. La forma ayuda a hacerse esas preguntas». De este modo, la Muestra reivindica a cineastas conscientes del lenguaje propio del cine y de todo lo que este es capaz de revelar.
— La Muestra de Cine de Lanzarote se celebra del 20 al 30 de noviembre.


