Skyline Benidorm Film Festival, corto y cambio

El corto suizo Bonobo, de Zoel Aeschbacher, y el español El amor amenazado, de Héctor Herce, han sido los grandes triunfadores en la quinta edición del Skyline Benidorm Film Festival, que acaba de poner punto y final a sus diez días de cine. Pese a su breve duración, dos grandes películas que, en tonos radicalmente opuestos, claman su amor por la periferia de la sociedad y del cine. Por Philipp Engel

En el mundo del cine, los largos siempre han sido los grandes privilegiados, gozando de amplia cobertura y distribución, mientras que los cortos se han relegado injustamente a la periferia. De ahí la importancia de festivales como el Skyline Benidorm Film Festival, que nos traen además los cortos a casa a través de Filmin, satisfaciendo nuestra cinefilia con piezas como Bonobo, de Zoel Aeschbacher, y El amor amenazado, de Héctor Herce, dos grandes películas que se desarrollan en el extrarradio obrero de ciudades como Lausana o Cáceres, respectivamente. La primera concentra en apenas un cuarto de hora toda la desesperación suburbana, mientras que Herce sabe convertirla en una comedia colorista, con aroma a cine quinqui revisitado. En el primer trabajo de Aeschbacher, se superponen las vidas de un pensionista, una emigrante latinoamericana y un joven de origen africano, que sueña con convertirse en bailarín. Todos contra las cuerdas, muy al límite, por culpa de un ascensor cochambroso que siempre se estropea en el momento menos indicado. Como metáfora del ascensor social, no puede ser más desoladora. Ninguna de las tres historias acabará bien, aunque la peor parte se la lleva un piano, que fallece a martillazos. 

Bonobo, de Zoel Aeschbacher

El amor amenazado es el primer corto profesional del madrileño Héctor Herce, aunque ya lleva mucho filmado. Fichado por la productora barcelonesa Canada, ha hecho mucha publi, fashion films, y muchos clips para gente como C.Tangana, Nathy Peluso, Cristina Rosenvinge o Mala Rodriguez, entre otros. El amor amenazado es un derroche de imaginación, con tintes de surrealismo costumbrista, en una barriada de Cáceres donde dos chavales amigos del alma, con una imagen tan estrafalaria como contemporánea, se disputan el amor de una tal Marga, que está por llegar, cuando el calor aprieta, hasta el punto de poder freír un huevo en el asfalto (porque la sandwichera está estropeada). Colores chillones, estética pop, ropa de mercadillo, actitud vacilona. tatuajes, y un humor tan genuino como desternillante, han hecho que el jurado, que no lo tuvo nada fácil —hasta 25 cortos rivalizaron en la competición nacional—, tomara la mejor decisión posible y no fallara en su fallo, cosa muy de agradecer porque la comedia no suele llevarse el gato al agua. En los festivales serios, el drama siempre es más premiable. 

Made in Benidorm

Otro aspecto muy destacable del extenso palmarés es el justificado lugar que ocupa la producción valenciana. Por un lado, está el doble premio a Stanbrook, que reproduce en blanco y negro un episodio acontecido en el puerto de Alicante, cuando faltaban apenas cuatro días para que terminara la Guerra Civil, cuando miles de republicanos esperaban a ver si podían escapar de las tropas franquistas que se cernían sobre ellos. El Stanbrook zarpó con 2.638 pasajeros, los últimos exiliados. Lo dirige Óscar Bernàcer, director de dos películas Made in Benidorm como Bikini: Una historia real (2014) y El hombre que embotelló el sol (2016). Más satisfacción nos deja el corto rodado en Benidorm, con la colaboración del mismo Skyline Benidorm Film Festival, Este verano y el resto, de Daniel Toledo Saura, sobre dos viejas amigas que vislumbran otros futuros posibles a lo largo de otro caluroso verano en la playa de Poniente. Una película sobre las segundas oportunidades, que se ha beneficiado de la generosidad de los benidormenses, y ha materializado un premio, merecidísimo, para la veterana Resu Morales.

Este verano y el resto (Daniel Toledo Saura)
Este verano y el resto (Daniel Toledo Saura)

Sin tetas no hay paraíso

En el palmarés también figuró un corto revelador, y de temática no menos veraniega: Ferrotipos, de Nül García, actriz que ya había debutado tras la cámara con Nada grave (2016). Aquí oscila entre la gravedad del drama y la ligereza de la comedia para brindar un mensaje de libertad. La popular Alba Flores es la amiga que espera a Susana Abaitua en una piscina municipal, donde la han obligado a ponerse la parte superior del bikini. Susana, por su parte, llega tarde a la cita porque antes tiene que pasar por el estudio de un siniestro fotógrafo que la ha seleccionado para su nuevo proyecto, relacionado con la fragilidad femenina ante la mirada masculina. Para mostrar esa fragilidad, la modelo tiene que posar sin sujetador ante una cámara decimonónica de la que extrae ferrotipos que captan la indefensión en la mirada de la modelo. El desenlace pone las cosas en su justo lugar, y demuestra que las tetas no son para enseñarlas cuando el hombre quiere. 

En el extenso palmarés también hubo espacio para la animación, caso de Roberto, con el que debuta Carmen Córdoba —una conmovedora fábula sobre la diferencia y, de nuevo, la mirada de los demás—, y el documental, como el igualmente premiado Norte, de Cesc Nogueras, que nos lleva a una periferia geográfica más extrema: una aldea de Madagascar, vista a través de los ojos de una niña de 10 años, que será obligada por su padre, a consecuencia de las malas cosechas (quemadas por bandidos), a viajar sola para buscarse la vida como pueda en la gran ciudad. Nunca está de más recordar que los problemas del Tercer Mundo son de otro calibre, muy distinto al de nuestra cotidianidad. Ayuda a relativizar, hasta puede que desarrolle nuestro sentido de la empatía. En resumen, un buen palmarés que sintetiza lo que ha sido esta quinta edición del Skyline Benidorm Film Festival, donde la abundancia de temas comprometidos no ha rebajado para nada la calidad artística de las propuestas. skylinefest.es

Palmarés completo

  • Mejor Cortometraje Europeo: Bonobo, de Zoel Aeschbacher.
  • Mejor Cortometraje Nacional: El amor amenazado, de Héctor Herce.
  • Mejor Cortometraje de Animación: Roberto, de Carmen Córdoba.
  • Mejor Cortometraje Documental: Norte, de Francesc Nogueras.
  • Mejor Dirección: Nüll García, por Ferrotipos.
  • Mejor Dirección de fotografía: Los honores, de Sergio Barrejón.
  • Mejor Banda Sonora: Roberto, de Carmen Córdoba.
  • Mejor Producción: Stanbrook, de Óscar Bernàcer.
  • Premio a Mejor Cortometraje Valenciano: Stanbrook, de Óscar Bernàcer.
  • Mejor Actor: Abel Folk, por La banyera.
  • Mejor Actriz: Resu Morales, por Este verano y el resto.
  • Mención especial: Cris Superstar, de Guillermo F. Groizard.
  • Mejor Cortometraje sobre Sostenibilidad: Made in, de Eva López.
  • Mejor Cortometraje de Estudiantes: Después del final de Javier Guillot.
  • Premio del público: Dana, de Lucía Forner.
  • Premios a mejor guion de cortometraje: Esto no es Noruega, de Paco Cavero y El pensamiento mágico, de Eva Sáiz.
  • Premio Shortpitch: Jerusalen, de Marina Velázquez y Jaibo Films.