Fast & Furious 5 (A todo gas 5)


(Fast Five)

  • Dirección: Justin Lin
  • Guion: Chris Morgan
  • Intérpretes: Vin Diesel, Paul Walker, Dwayne Johnson, Jordana Brewster, Tyrese Gibson, Elsa Pataky, Don Omar, Tego Calderón, Gal Gadot
  • Género: Acción
  • País: EEUU
  • 125 minutos
  • Disponible en Movistar+

Desde que Brian O’Conner (Paul Walker) y Mia Toretto (Jordana Brewster) sacaron a Dom Toretto (Vin Diesel) de la cárcel, se han visto obligados a huir y cruzar muchas fronteras para evitar a la policía. Atrapados en Río de Janeiro, una vez más tienen que darse a la fuga; pero los tres se dan cuenta de que la única forma de poner fin a su huida permanente es enfrentarse de una vez por todas al empresario corrupto que quiere verlos muertos. Pero no es éste el único que les sigue la pista.

Por Roberto Morato

«Viagra para franquicias» es el archiconocido mote que le otorgó la prensa cinematográfica americana a Dwayne Johnson durante la etapa de su carrera que comprendió entre Fast & Furious 5 y G.I Joe: La venganza. La presencia del icónico actor revitalizaba la taquilla de las sagas por las que pasaba pero si alguna serie se benefició por la carismática presencia de El campeón de la gente fue A Todo Gas. Una relación de auxilio mutuo que no sólo potenció ambas carreras sino que permitió a Johnson establecer cinematográficamente su identidad por primera vez y trasladar la personalidad y magnetismo de su carrera dentro del wrestling a futuras producciones.

Al igual que en sus días dentro de la WWE, Luke Hobbs se mueve en una zona moral limítrofe. Ni bueno, ni malo, un elemento dentro del sistema capaz de cargarse el sistema con un simple chascarrillo y un arqueo de cejas. Con su incorporación a la franquicia, Vin Diesel encontró a su némesis perfecta —tanto dentro como fuera de la pantalla—, allá donde Toretto encarna el hieratismo inamovible, Hobbs/Johnson se encarga de dibujar el perfil más anárquico, socarrón y cómplice con la audiencia. Sobre esta batalla de egos se asiente la película y Justin Lin, lo sabe, tanto en sus enfrentamientos dialécticos con insinuaciones homoeróticas nada casuales como en su esperada pelea, más cercana a la destrucción del cine de kaijus que un enfrentamiento entre dos personas corrientes, al fin y al cabo, los egos también van en proporción a sus desorbitados tamaños. La pieza que le faltaba a la serie para componer un imposible rompecabezas temporal y cronológico: mientras la serie se iba aproximando hacia los territorios de la telenovela y la soap opera, quién mejor que un antiguo luchador de la WWE —la telenovela con músculos por excelencia— para relanzarla hacia nuevos horizontes inexplorados hasta la fecha. 

Ante la colisión de dos figuras tan imponentes como colosales, la franquicia tuvo que subir la apuesta en cuanto a espectacularidad se refiere. Apartando de un lado la reformulación genérica del cine de yakuzas o el western que había tenido lugar en sus anteriores entregas, Fast & Furious 5 se subió a las heist movies a bordo de un tanque dispuesto a arrasar con cualquier idea preconcebida que se tuviese.

La adopción de un esquema narrativo heredado de las películas de atraco le sirvió para establecer el verdadero nuevo canon de la franquicia, la set piece como verdadero motor narrativo y carrocería de la serie. A través de las secuencias de acción, Lin fue capaz de recrear con cierta verosimilitud los constantes desafíos a la gravedad que se planteaban una y otra vez durante la película. Existe algo de liberador en ver cómo se destruye la mitad de Rio de Janeiro a través de una persecución automovilística con una caja fuerte gigante y convierte a sus protagonistas en una suerte de Robin Hood del nuevo capitalismo. Roba a los ricos, cómprate cochazos y escucha Danza Kuduro por el camino.

Si la magia del Superman de Donner nos hizo pensar que un hombre podía volar, con esta entrega Justin Lin nos demostró que con un poco de imaginación, algo de óxido nitroso y el poder de la familia, un coche podía desafiar cualquier ley de la naturaleza… Con permiso de Chitty Chitty Bang Bang, claro está. Sin Brasil, nunca podríamos haber llegado al espacio acompañados de «La Familia». Con la cinco empezó todo. 

  • Fotografía: Stephen F. Windon
  • Montaje: Kelly Matsumoto, Fred Raskin, Christian Wagner
  • Música: Brian Tyler