First Cow


(First Cow)

  • Dirección: Kelly Reichardt
  • Guion: Kelly Reichardt, Jonathan Raymond
  • Intérpretes: John Magaro, Orion Lee, Toby Jones, Lily Gladstone, Alia Shawkat
  • Género: Drama, western
  • País: EEUU
  • 121 minutos
  • Ya en salas

Narra la historia de un cocinero contratado por una expedición de cazadores de pieles, en el estado de Oregón, en la década de 1820. También la de un misterioso inmigrante chino que huye de unos hombres que le persiguen, y de la creciente amistad entre ambos en un territorio hostil.

Por Elisa McCausland y Diego Salgado

Convertida a día de hoy por buena parte de la crítica en tótem por razones que todos sabemos tienen menos que ver con su labor que con un determinado clima cinéfilo, la estadounidense Kelly Reichardt es en cualquier caso una realizadora interesante. A lo largo de una trayectoria que abarca casi treinta años y títulos tan recomendables como Old Joy (2006) y Certain Women (2016), Reichardt ha sabido moverse con encomiable libertad creativa entre los códigos de lo mayoritario, lo indie y hasta lo experimental, de manera que nunca ha sido fácil atraparla en lugares comunes.

Aspira a ser una crítica a las dinámicas del capitalismo y la masculinidad que han configurado los imaginarios estadounidenses de los dos últimos siglos, así como una fábula en torno a las sensibilidades que no tuvieron la oportunidad de forjar en aquel país arquetipos culturales y medioambientales más benignos.
Finalmente, First Cow acaba siendo una de las películas menos esquivas, más literales y hasta domesticadas de Reichardt

La ética y la estética del desarraigo, la revisión de los géneros desde el género, y una mirada política sobre los constructos sociales y económicos de su país, se cuentan entre las virtudes más reconocibles del cine de Kelly Reichardt. First Cow, su segundo western tras Meek’s Cutoff (2016), vuelve a ponerlas de manifiesto: en los Estados Unidos de 1820, un universo en el que tramperos y terratenientes imponen la ley del más fuerte, Lu, un inmigrante chino, y Otis, un cocinero, tratan de hacer realidad sus sueños respectivos de poseer una granja y de instalarse en San Francisco. Para conseguir el dinero que precisan, roban leche y elaboran con ella buñuelos que despiertan el entusiasmo de los habitantes de la región. Pero, para su desgracia, entre los admiradores de sus buñuelos se cuenta el dueño de la vaca a la que ordeñan ilícitamente…

Basada en una novela de Jonathan Raymond —con quien Reichardt ya había colaborado en Wendy & Lucy (2008)—, First Cow aspira a ser una crítica a las dinámicas del capitalismo y la masculinidad que han configurado los imaginarios estadounidenses de los dos últimos siglos, así como una fábula en torno a las sensibilidades que no tuvieron la oportunidad de forjar en aquel país arquetipos culturales y medioambientales más benignos.

No cuesta reconocer esos argumentos dado que First Cow es una de las películas menos esquivas, más literales y hasta domesticadas de Reichardt. En ese aspecto, la directora arremete además contra modos representativos tradicionales ciñéndose con docilidad sorprendente a paradigmas representativos de moda. Uno y otro condicionante provocan que el naturalismo (no solo) narrativo de la película derive en el tedio y su ánimo deconstructivo en lo banal. La filosofía existencial de los protagonistas, y los discursos que Reichardt carga a sus espaldas, tienen reflejo coherente en unas imágenes que renuncian a toda doblez, a toda épica, hasta resultar inexpresivas.

  • Fotografía: Christopher Blauvelt
  • Montaje: Kelly Reichardt
  • Música: William Tyler
  • Premios: Mejor película en Festival de Gijón 2020
  • Distribuidora: Avalon