Monster Hunter

Monster Hunter

  • Dirección: Paul W.S. Anderson
  • Guion: Paul W.S. Anderson (Basado en el videojuego de Capcom)
  • Intérpretes: Milla Jovovich, Tony Jaa, Tip Harris, Ron Perlman,
  • Género: Acción, aventuras
  • País: EEUU
  • 103 minutos
  • Estreno en salas

Cuando la teniente Artemis (Milla Jovovich) y sus leales soldados sean transportados a un nuevo y lejano mundo, se enfrentarán a una batalla desesperada por sobrevivir. Allí, deberán derrotar a un gran peligro para la Humanidad: una serie de enormes monstruos con increíbles poderes, dispuestos a destruir todo a su paso. En este nuevo y amenazante entorno Artemis forjará una alianza con un cazador (Tony Jaa) que le enseñará a sobrevivir.

Por Elisa McCausland & Diego Salgado

A quien haya seguido con atención la filmografía de Paul W.S. Anderson y Milla Jovovich le serán familiares los planos introductorios de esta adaptación de la serie de videojuegos homónimos producidos por la desarrolladora Capcom. Con ella, Anderson y Jovovich aspiran a recoger el testigo de otra saga que han exprimido hasta el agotamiento a partir de planteamientos muy similares: Resident Evil (2002-2016).

Así, el prólogo de Monster Hunter nos muestra un galeón del siglo XVI que surca en una realidad alternativa a la nuestra un océano de arena, y, de inmediato, un diorama de la misma escena analizado por El Almirante (Ron Perlman) en el puente de mando del navío. Paul W.S. Anderson reincide así en dos de sus claves creativas: la articulación de lo lúdico en torno al mashup desvergonzado de géneros, imaginarios y figuras retóricas, y su comprensión del cine como simulacro o trampantojo expresivo, elevado como tal a la enésima potencia por las semánticas del cómic, el videojuego, y cualquier otra manifestación de la cultura popular que le salga al paso.

Mashup desvergonzado de géneros, imaginarios y figuras retóricas. El cine como simulacro o trampantojo expresivo, elevado como tal a la enésima potencia por las semánticas del cómic, el videojuego, y cualquier otra manifestación de la cultura popular

Por ello, la narración que se nos plantea, protagonizada por una militar al servicio de Naciones Unidas (Milla Jovovich) que atraviesa accidentalmente un portal a otro mundo en el que clanes de cazadores neutralizan a todo tipo de criaturas monstruosas, es ante todo fan fiction, por mucho que haya costado sesenta millones de dólares; un mero pretexto para la sucesión de escenarios absurdos donde ocurren cosas alucinantes: las travesías desbocadas del galeón comandado por El Almirante, persecuciones entre osamentas ciclópeas, arcos y flechas contra ametralladoras pesadas, rip-offs de Alien (1979), un intercambio de guantazos entre Jovovich y Tony Jaa que se pretende memorable, la batalla final de tanques y helicópteros contra un dragón alado…

Las texturas de fotografía y efectos visuales son partícipes de la depuración extrema de Monster Hunter, que acierta en ocasiones a traducir el carácter inmersivo propio de los videojuegos en una sensación cálida de maravilla y diversión ante imágenes cimentadas en la nada más absoluta. Algo que diferencia para bien esta colaboración entre Anderson y Jovovich de la previa y casi ininteligible Resident Evil: El capítulo final (2016), si bien una y otra película comparten el mismo montador, Doobie White. Es un dato importante, ya que la labor tosca y funcional de White malogra en buena medida el sense of wonder del que hablábamos, algo a lo que contribuye también la reiteración tediosa de monstruos y escenarios.

En cualquier caso, quizá sea injusto pedir a lo nuevo de Anderson y Jovovich que tenga el carisma ganado por la saga Resident Evil a golpe de años y experimentos varios. Habrá que esperar a la producción de secuelas que, por otro lado, resulta dudoso vayan a ser aprobadas vista la frialdad general con que ha sido recibida Monster Hunter.

  • Fotografía: Glen MacPherson
  • Montaje: Doobie White
  • Música: Paul Haslinger
  • Distribuidora: Sony