Resident Evil: Bienvenidos a Raccoon City

(Resident Evil: Welcome to Raccoon City)

  • Director: Johannes Roberts
  • Guion: Johannes Roberts
  • Intérpretes: Kaya Scodelario, Hannah John-Kamen, Robbie Amell, Tom Hopper, Avan Jogia, Neal McDonough, Donal Logue
  • Género: Terror, acción
  • País: EEUU
  • 107 minutos
  • Ya en salas

Nueva adaptación al cine de los videojuegos de Capcom. La que fue una pujante ciudad sede del gigante farmacéutico Umbrella Corporation, Raccoon City, es ahora un pueblo agonizante del Medio Oeste. El éxodo de la compañía dejó a la ciudad convertida en un erial… con un gran mal gestándose bajo la superficie. Cuando ese mal se desata, un grupo de supervivientes deben unirse para destapar la verdad detrás de Umbrella y sobrevivir a la noche. 

Por Roberto Morato

Cuando la desarrolladora japonesa Capcom lanzó al mercado de videojuegos el primer capítulo de la saga Resident Evil, los zombis se encontraban en el punto más bajo de su popularidad desde que Romero los reinventase para la cultura popular en La noche de los muertos vivientes. El muerto viviente sustituía a elementos históricos —nazis— o fantásticos —fantasmas y demonios— como principal villano de la misma manera que con el desarrollo de los gráficos tridimensionales el videojuego empezaba a acercar sus postulados hacia el medio cinematográfico. Como suele pasar en todas las historias de éxito, Hollywood no tardó en apropiarse de la floreciente franquicia y de intentar replicar el triunfo millonario del título de Capcom. George Romero, como padrino del género y principal fuente de influencia intentó darle un tiento pero fue finalmente el británico Paul W.S Anderson, gran apasionado de los videojuegos y con experiencia en adaptar títulos de éxito como Mortal Kombat, el que acabó apropiándose de la franquicia.

El realizador junto a su futura esposa, Milla Jovovich, transformaron el terror gótico del videojuego original en una pesadilla tecnológica donde el horror quedaría en un segundo plano frente a la ciencia ficción y sobre todo con la experimentación con el lenguaje del propio videojuego. Agotada la vía del matrimonio Anderson/Jovovich en la sexta entrega e inmersos en el eterno retorno cultural en el que estamos sumergidos, Sony estrena esta misma semana Resident Evil: Bienvenidos a Racoon City, donde se retoman los conceptos básicos de las dos primeras entregas del videojuego.

A diferencia de su predecesor, Johannes Roberts, curtido en la serie B entre asesinos enmascarados y tiburones sedientos de sangre humana, no se limita a esconder el horror y lo monstruoso sino que potencia la imagen terrorífica mediante la exposición del terror vía sostenimiento del plano y de las imágenes. Más cercano a la escuela James Wan, y sobre todo a John Carpenter —aprovecha los escenarios originales del videojuego para evocar tanto a La Niebla como Asalto a la comisaría del Distrito 13—, que a los habituales postulados del cine de terror basado en jump scares y repentinos cortes de montaje y subidas de volumen, el director se divierte torturando al espectador mediante la creación de set pieces elaboradísimas que van desde la subversión de la nostalgia —ojo al irónico y mordaz uso de cierta iconografía noventera y sobre todo de la música de este período— hasta la simple orfebrería estilística como una brillante secuencia donde se juega con la visión en primera persona, la oscuridad total y la luz que proporcionan los disparos del arma de uno de los protagonistas. Es precisamente en el encadenado de estas secuencias donde realizador y película encuentran una voz propia y diferenciadora, alejada de las habituales convenciones y compromisos identitarios a la hora de adaptar propiedades intelectuales que por desgracia hacen aparición en la segunda mitad de la película. No se duda que hará las delicias de los seguidores más fieles de la saga que por fin verán adaptado toda la mitología de la saga de manera más o menos literal, pero uno no deja de preguntarse si tiene mucho sentido recorrer un camino que en el fondo ya resultaba secundario y trillado hace más de dos décadas en el propio videojuego. 

  • Fotografía: Maxime Alexandre
  • Montaje: Dev Singh
  • Música: Mark Korven
  • Distribuidora: Sony